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CRONICA DE UNA MUERTE
"NO" ANUNCIADA
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La Asociación Amigos de Villasante os intenta explicar de un modo cronológico y a través de una serie de documentos las actuaciones llevadas a cabo por algunas "autoridades locales" en lo referente a la planta trituradora de Quintanilla Sopeña. Recordemos, antes de nada, que este asunto de las extracciones de piedra ya viene de atrás.Allá por el mes de noviembre, el Diario de Burgos ya se hizo eco del malestar existente en muchos vecinos de Quintanilla Sopeña (Leer artículo Diario de Burgos) contando con el apoyo de la Asociación Amigos de Villasante (Leer comunicado Asociación Amigos de Villasante).Fueron estos vecinos los que mediante una recogida de firmas querían hacer constar su oposición ante lo que, según estos vecinos, era un atropello y un abuso de poder por parte del alcalde pedáneo Ricardo López, quien enopinión de éstos, no quiso escuchar las quejas, ni tampoco ofreció ninguna explicación a los vecinos ( sobre los que gobierna y a los que se debe) acerca de un tema de tan suma importancia como lo es el de la cantera de Quintanilla Sopeña (monte Corosuma) (ver foto derecha).
De todos modos, el alcalde pedáneo, con el beneplácito de quienes ocupan los sillones en los plenos del Ayuntamiento de la Merindad de Montija, alegó que los 1500 euros que Quintanilla recibiría al año, era argumento más que suficiente para tal concesión. Además, afirmaba que la nueva planta de explotación sólo funcionaría "un mes al año como mucho" (recordemos que en el contrato aparecía en el punto segundo que "el arrendamiento se prorrogará de forma automática hasta un máximo de 30 años"). De cualquier modo, las críticas de los vecinos no sólo iban enfocadas al fondo de la cuestión, sino también a la forma.Se critica de un modo abierto la falta de transparencia en todo el proceso, ocultándose denuncias de Guardas forestales, poniéndose en duda la veracidad de algunas firmas, o adjudicándose las explotaciones a dedo. En definitiva, un compendio de irregularidades que estos vecinos quieren denunciar. En todo caso, y cuando parecía que el asunto había tocado "techo", nos encontramos con un nuevo capítulo de despropósitos que hasta el momento habían pasado "desapercibidos". Como seguramente sabrán, en el Río Cerneja, a su paso por Quintanilla Sopeña, existe una planta machacadora de áridos , que ocupan una hectárea de terreno propiedad del pueblo de Quintanilla.Sabido es lo perjudicial de estas plantas, pero quizás no lo es tanto saber que se está modificando el cauce del río (ver foto), que han aparecido socavones incluso a 50 metros de donde se extrae grava ( extraída también por la empresa Rallasa S.L, ¿les suena?), y que según se ha podido saber no tienen autorización alguna de extracción, ni tampoco de instalación de planta.Es decir, a efectos legales, esta planta no existe.
Entre el estupor y el asombro que dicho comunicado produjo en el Servicio Territorial de Medio Ambiente, éste decidió tomar cartas en el asunto (leer contestación), y requirió al Ayuntamiento a que diera "los pasos oportunos" para que se actúe dentro de la legalidad. Todo este escándalo motivó el interés de diferentes medios de comunicación (tanto escritos como audiovisuales) ante la dimensión que estaba tomando el asunto.El "Diario de Burgos" (de algún modo el más representativo) volvía a mostrar la indignación de los vecinos ante el asunto ( Leer artículo) , en el que además se recogía una opinión del alcalde de la Merindad de Montija, Florencio Martínez, sobre el asunto, obteniéndose como respuesta un " critican por criticar". En aquel momento, las firmas superaban la centena, si bien veinte días después ( a primeros de mayo) esta cifra ya se había duplicado, siendo el mérito aún mayor cuando mucha gente hubiera dado su firma, pero desconocía el que hubiese un proceso de recogida de éstas. Ya posteriormente , en el Ayuntamiento hemos podido observar la solicitud de autorización de la explotación por parte de Rallasa S.L (Ver solicitud). La Junta, de todos modos, va a emplearse a fondo con canteras que no tengan las autorizaciones y los permisos necesarios, debido a los riesgos que éstas suponen, según anuncia el Diario de Burgos ( Leer artículo cierre de canteras). VER MAS FOTOS
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